DÍA 4
Montreal se tornó un poco más frío y húmedo para este día que incluso debieron cancelar un evento al aire libre y moverlo hacia alguna de las locaciones cercanas lo cual ocasiono que los asistentes debieran abandonar sus cervezas baratas compradas en la tienda de conveniencia de la esquina. Este día tenía muchas ganas de convertirse en el estelar desde el momento en el que el cartel de eventos de este año salió a la luz. Ya explicaremos por qué.
El día lo iniciamos un poco tarde llegando al Expérience 4 que debido a la lluvia tuvo que mudarse indoors, al llegar encontramos el lugar un tanto abarrotado para ser un show únicamente vespertino. Llegamos a mitad del set de Danuel Tate que utilizaba sintetizadores para acompañar sus loops house funk y que abrió escena para KiNK, un productor y dj búlgaro que toco un set durante más de dos horas utilizando desde decks hasta un par de launchpads sin darle un respiro a los aficionados del acid house y techno, después de un rato de mantener el ritmo entre los asistentes, KiNK dió por terminado su set y entre ovaciones y cantatas de “one more song” cedió el stage a Jacob Korn quién se encargó de cerrar este evento con un house más sobrio y delicado que, desafortunadamente, tomó por sorpresa a los ya cansados asistentes y muchos de ellos optaron por caminar bajo la lluvia y alcanzar un lugar en el siguiente evento.
Lo que seguía era primordial presenciar. Tres actos de música ambiental o del nuevo clásico dentro de una iglesia en el centro de Montreal. El ambientente parecía perfecto y la atmósfera dentro del lugar dejaría a muchos con la boca cerradad. A/Visions 4 tomó posesión de la St. James Church con un stage llamado The Organ Drop. El lugar se llenó en menos de 15 minutos y pasadas las 8 PM inició el set de Les Momies de Palerme, un dúo de Montreal conformado por Xarah Dion (en las voces y sintetizadores) y Marie Davidson (violines, voz y sintetizadores). Les Momies y su estilo avant-garde iniciaron el recorrido auditivo de la noche al mostrar sus dotes de música instrumental basada en tonos graves con destellos de cuerdas y mucho pero mucho sintetizador. El show fue lento y denso y cuando hablamos de lento no nos referimos a aburrido si no a tranquilo y estudiado. Al terminar Les Momies siguió algo que estábamos esperando: la presentación del multinstrumentalista Tim Hecker acompañado de Stephen O’Malley, guitarrista de SunnO))). Teníamos muchas dudas sobre qué esperar de una presentación con dos grandes de la música drone, uno orientado hacia lo clásico y ambiental y otro hacia el metal. Y así fue como procedió, una hora de drones y atmósferas que provenían de un órgano eclesiástico, sintetizadores y la guitarra de O’Malley enchufada a por lo menos 6 speakers con amps incluídos. El soundtrack perfecto para la oscuridad que impregnaba la iglesia entera.
Finalizando esta experiencia nos movimos y llegamos a observar al Nocturne 5 a A Guy Called Gerald, una de las muchas leyendas que se presentaron en este festival. Gerald tiene más de 25 años haciendo mover los pies a oyentes alrededor de todo el mundo con su acid house e improvisaciones dentro de su live set. Ahora mencionaré por qué esta noche sería estelar. Dentro de las festividades del MUTEK siempre se le da una importancia enorme a la realización visual que acompaña a los shows o sets de los diferentes invitados y si bien ya habíamos hablado de los mapeos de Zamudio, de los ejercicios visuales de La Revelateur y MFO y sobre las atmósferas de la iglesia de St. James aún no estabamos preparados para esto: Satosphere. Pero ¿qué es esto? Es difícil de explicarlo ya que no conozco su funcionamiento a la perfección, pero resumiéndolo en palabras comunes consiste en un stage dentro de un domo/casi esfera en donde todo el interior de la misma sirve como pantallas visuales que a veces dan una sensación de tridimensionalidad. Complicado hasta cierto punto. Llegamos a Satosphere para ver el show de Clark (Chris Clark), un productor inglés bien conocido en los ámbitos que rodean el idm y el experimental, y para que se den una idea de como se ve dentro del Satosphere denle una checada a los siguientes videos.
Nos movimos de escenario a donde la fiesta parecía nunca acabar. Dentro de un abarrotado Metrópolis aún tocaban juntos el productor canadiense Matthew Jonson y el dúo electrónico sueco Minilogue que con su música hiperactiva y su house minimal lograron mantener una presentación muy orgánica y fluída por más de dos horas y media. Para esto ya eran aproximadamente las 2 A.M. pasadas y aún faltaba un último acto. Krause Duo tomó las riendas del escenario casi entradas las 2:30 A.M.y a pesar de que el recinto se iba vaciando poco a poco no detuvieron su set de house (construido completamente con acetatos) hasta las 6 A.M. Sí, salir del lugar y encontrar el sol fue algo que no todos queríamos pero que ultimadamente así fue.
Día 5
Podrán imaginar el cansancio durante este día después de 3 días desvelándonos y pasándola bien, nos tomamos nuestro tiempo y tomamos el tren hacia la isla de St. Helen, una pequeña isla adyacente a la zona conurbada de Montreal y donde se iba a celebrar parte del último día del festival. Llegamos al PIKNIC ElECTRONIC dentro del parque Jean-Drapeau, un lugar donde anualmente se celebra el Piknic Festival. Consta de una parte de bosque, dos escenarios, lugares para hacer picnic (obviamente) y una vista formidable de la ciudad de Montreál. Llegamos cuando Nicolas Jaar terminaba su dj set y daba pie a Benoit & Sergio, el dúo que ultimamente ha dado mucho de que hablar dentro de la escena dance y electrónica. El set no fue para menos, llenó por un buen rato el lugar de melodías y hooks de dance europeos que probablemente no había escuchado antes. Ya más entrada la tarde tomó posesión del escenario Wolf + Lamb, y bueno, que podemos decir de los neoyorquinos que le dieron un espíritu nuevo a las fiestas underground de Nueva York y que tienen un colectivo y netlabel online exitoso, que basicamente tienen una amplia variedad de producciones que ya han dado la vuelta al mundo. Wolf + Lamb ofrecieron el set perfecto para el atardecer con una selección de house, disco, dance, minimal, funk, etc. Vaya, lo único que podía faltar era un par de albercas pero con la vista era más que suficiente. El tren de regreso al centro de Montreal iba plagado de chicas que aún bailaban en los vagones y se alistaban para la última fiesta y de alguno que otro sujeto que ya se quedaba dormido debido al cansancio de los días.
El Nocturne 5 cerro el festival de una manera más variada, los ritmos escuchados durante la última noche no fueron tan estruendosos ni tan visualmente adictivos pero esto no significa que hayan sido malos. La noche la inició NO UFO’S un dueto que se remitió a ofrecer un intricado trabajo de sintetizadores que incitó a la gente a disfrutar nuevamente de los sonidos análogos. Continúo Farben quién creo loops llenos de texturas y ritmos bastante inusuales pero que llamaban la atención de algunos para intentar bailar acomodándose a los beats minimalistas. El productor escocés Alex Smoke presentó su show titulado Wraetlic que una vez más incorporó el aspecto visual para los persistentes asistentes y que con su minimal electrónico logró hacer mover los pies y las cabezas de los que nos encontrábamos dentro del SAT. Public Lover fue algo refrescante, ya que dejó a un lado el estilo electrónico basado en loops y se cimbró mucho más en resltar la voz de la vocalista Ninca Leece, cuya voz entonada se ensambló de forma excelente con los sintetizadores y ritmos electrónicos medio rock de Bruno Pronsato. Finalmente subió al stage Dave Aju quién cerró la noche con un poco más de house contemporáneo incorporando sampleos de su propia voz y así culminando el baile de la noche; nos extrañó observar que a pesar de ser el último día los asistentes no cesaban de moverse ni de ovacionar a los que se encontraban en el stage. Sin duda MUTEK no es para el de mente débil ya que al parecer en Montreál la fiesta no se acaba hasta que el último asistente deje de bailar.
Texto: @hhhighpriest
Fotografías:
Miguel Legault
Caroline Hayeur











